martes, 5 de abril de 2011
JODIDAMENTE ENCANTADOR by NINE
lunes, 28 de marzo de 2011
Saturday night fever by NiNE
miércoles, 23 de marzo de 2011
NiNe y el éxodo
viernes, 11 de marzo de 2011
NiNe
sábado, 5 de marzo de 2011
Supongo que en estos momentos podría decir que la vida es una mierda y que la diosa fortuna me ha dado definitivamente la espalda. Pero, no se por que extraña razón, no me sale pensar eso. Prefiero quedarme con lo bueno, que es mucho, aunque te marches.
Así que gracias. Un gracias profundo y desde el corazón, sin malos rollos, sin acritud, sin segundas.
Gracias por 6 de los meses mas maravillosos de mi vida que, no habrían sido lo mismo sin ti. Por estar ahí, día si día también, a mi lado en mi nuevo curro.
Gracias por las sesiones interminables, pero que se me hacían cortas, de mensajes al móvil todas las noches. Por un cumpleaños inolvidable. Por las sesiones de pelis, risas y birras. Por ser mi último pensamiento cuando me dormía y el primero cuando me levantaba. Por despertar en mi un sentimiento que creía muerto y enterrado. Por hacerme sentir vivo, una vez mas. Por contagiarme de tu insultante juventud y descaro.
Gracias por las 1576 veces que me rechazaste. Por la única, maravillosa, insuficiente, pero del todo reconfortante e inesperada vez que me dijiste que si.
Gracias por decirme las cosas a la cara, que aunque no fueran las que yo quería oir, eran la verdad. Eran tu verdad y se han convertido en la mia. Sin mal entendidos todo es mas fácil.
Gracias por ser mi amiga, o bastante mas que amiga. Por confiar en mi, con lo que a ti te cuesta hacerlo. Por escucharme. Por darme espacio. Por pedir el tuyo cuando lo has necesitado.
Gracias por seguir ahí aunque lo mas fácil, inteligente y reparador, sería que nos alejáramos del todo. Por sacar tiempo, de donde no lo hay, para hacerme saber que estás bien. Por asegurarme que volverás a visitarme e invitarme a que te visite yo a ti. Por ser un apoyo mutuo.
Gracias por hacerme sentir especial pese a las circunstancias.
Y sobre todo gracias por saber leer en mis ojos lo que pienso, haciendo que las miles de cosas que me quedan por decirte, ya sea por vergüenza o por no saber muy bien como decirlas, no se queden sin decir.
NiNe
P.D: no preocuparse que en el próximo post vuelvo a ser el de siempre. Prometo reirme de esto, pero ahora el cuerpo me pedía (exigía, mas bien) este post.
martes, 22 de febrero de 2011
NiNe en metro
Esta mañana a primera hora, todavía con legañas en los ojos y los pelos en punta como muestra del fragor de la batalla entre mi alopecia y mi almohada, he cogido esa máquina del diablo sucesora del tranvía que mató a Gaudí más conocida como Metro, Subway o the Tube para los londinenses. Efectivamente, se trata de esa lata de sardinas Miau donde acostumbra a tocarte un sobaco sudoroso en la nariz y un guiri “colocao” apretado contra tu ojete, mientras se escucha de música de fondo la de un “artista” callejero que destroza con su acordeón algún clásico popular y de paso se lleva algún tímpano por delante ( nota del autor: de vez en cuando hay alguno que lo hace muy bien). Por supuesto, en el otro vagón estaba el equipo sueco de natación sincronizada femenina masajeando a los pasajeros y dando sus números de teléfono, pero… que se le va a hacer he elegido mal el vagón y en éste puedo observar la diversidad de la fauna y la flora urbana. Mis reflexiones y somnolencia matutina me han centrado en la fauna ya que para analizar la flora dispongo del mismo valor que un avestruz con la cabeza bajo tierra, o que Silvio Berlusconi para afrontar un juicio, es decir ninguno.
Lo primero que he visto con el rabillo del ojo, y que ha centrado toda mi atención, ha sido una morenaza con minifalda y botines como los del torito del Fary. En ese momento me he sorprendido a mi mismo, ya que en lugar de pensar en las mil y una cosas que podríamos hacer juntos y que harían quedar a Nacho Vidal como un seminarista en Roma, a Bill Clinton y su becaria como a dos adolescentes enamorados o a Josefina y al cuerpo de guardia de Napoleón como el paradigma de la virtud, he pensado 2 cosas:
1) Que iba mal conjuntada puesto que los botines no combinaban y el color de la minifalda no hacia juego con el tono de su piel. (Igual no he pensado exactamente eso… pero dejémoslo así)
2) Que hacía frío para llevar minifalda. Pero quien soy yo para valorar el termostato individual de la gente y menos cuando implica ir ligera de ropa? AquellOs que se plantean salir con bermudas y camiseta de tirantes porque tienen calor, por favor, quédense en sus casas.
Total, que mientras yo andaba en estos pensamientos, se han interpuesto entre la visual de mis ojos y la moza morena de falda corta y piernas largas, una mujer china y un hombre alto, gordo y con cascos en la cabeza de esos que te hacen parecer un mohai de la Isla de Pascua. Inmediatamente mi mente enfermiza, insana y medio despierta se ha puesto a maquinar y ha hecho aquellos de los parecidos razonables, así que me he imaginado como seria la persona resultante de la suma de los dos.
El resultado h
a sido: Antonia San Juan con un apretón y entrada en quilos, con cascos en la cabeza de esos que te hacen parecer un mohai, enloquecida y con permanente. Acto seguido, me hecho dos preguntas que seguramente llevan atormentado el espíritu del ser humano como mínimo desde la invención del MP3, o sea, una eternidad.
1) Porque no existen chinos gordos? Sí, ya sé que existen chinas gordas… pero de carne y hueso tampoco las he visto (ni en el porno). En serio, no es un mito o leyenda urbana, porque es verdad. Nunca se ven gatos cerca de un restaurante chino, pero los gatos existen ¡¡¡ Nunca se ven viejos chinos, pero los viejos chinos existen (ya sea en versión colador, farlopera o agricultor del arroz de 105 años a las orillas del río amarillo). Supongo que como en china no practican Sumo y además se encuentran más apretados que los pantalones de un punkarra, o que un español en la cola del Inem, pues deben tener prohibido engordar (claro que a base de arroz y "moutai" es difícil). De este último comentario, podemos deducir mi ignorancia sobre la cultura china y la poca capacidad de los chinos de exportar sus productos originales. Eso sí, cuando los copian son la hostia ¡¡¡
2) Sin ánimo de levantar ampollas en alguno de los lectores si uno se siente identificado, pero… Es necesario llevar esos auriculares tan grandes encima la cabeza mientras se va por la calle? En serio, la gente que los lleva parece un cruce entre la Dama de Elche y los Mohais anteriormente citados. Ya no entro a juzgar la música horrorosa (se puede considerar este adjetivo como mi juicio personal) y especialmente alta (si no te ha reventado los tímpanos él del acordeón, lo hará alguien con sus cascos), pero es que estéticamente es horrible. Será lo que tienes ser neutro o gris, pero cojones, que el otro día vi a uno que llevaba unos auriculares gigantes pintados con las barras y estrellas de la bandera americana, parecía el quarterback de los San Francisco 49’ers pero en versión yonky, debido a las profundas ojeras y a su delgadez extrema.
Tras pensar todo esto me he dado cuenta que uno me estaba mirando, he visto mis ojeras (he dormido poco) en el cristal y he pensado: No seré el próximo argumento de la entrada del blog que seguramente tenga el tío donde me pondrá a parir?
Decidido, he de ir a comprarme en el bazar chino de la dependienta gorda unos auriculares de esos horrorosos para pasar desapercibido. Esta última reflexión no esté en contradicción con lo expuesto anteriormente?
En fin, esto es todo amigos. Tengo demasiado sueño para seguir escribiendo…
Publicado por: Hombre Gris


